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Rutina básica y sencilla de cuidado facial

enero 1, 2017
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Hola a todos! Hoy os voy a hablar sobre una rutina muy sencilla de cuidado facial y que además es la que yo utilizo desde hace ya mucho tiempo. Como apasionada de este mundo he leído muchos artículos sobre rutinas faciales y la verdad que muchas veces me he topado con rutinas muy largas y no todo el mundo dispone de ese tiempo o de tanta variedad de productos. Así que os voy a enseñar una rutina muy básica y sencilla en la que he incluído algunos truquitos que a mí me han venido muy bien.

Lo primero voy a diferenciar entre la rutina diaria, en la que a su vez hablaré de rutina de día y de noche (que aunque los productos utilizados son muy similares hay algún matiz distinto entre una y otra) y por otro lado está la rutina semanal.

Rutina diaria:

  • De día:
  1. El primer paso sería limpiar nuestro rostro. Mi recomendación es que no lo hagas con jabón convencional sino que utilices un gel limpiador específico para esa función, se utiliza igual que un jabón pero evitas irritaciones y tirantez en la piel. Escoge uno que se adecúe a tu tipo de cutis, si tienes la piel normal no necesitarás uno tan específico pero si tu piel es grasa o con tendencia acneica utiliza uno que te ayude a regular la producción de sebo, al igual que si tu piel es seca deberás utilizar uno con propiedades hidratantes o si tu piel es sensible uno con acción calmante. Es muy importante que conozcas bien tu tipo de piel para aplicar los productos adecuados sobre ella.
  2. Un paso muy recomendado a continuación es la aplicación de un tónico facial. Pero a veces la falta de tiempo o una mala experiencia con alguno hace que la mayoría de las veces nos saltemos este paso, así que voy a considerarlo como “opcional”. El tónico contribuye a cerrar los poros, refrescar la piel, restablecer el pH y aumenta el riego sanguíneo entre otras propiedades. El problema que nos solemos encontrar frecuentemente es que muchos de ellos son algo agresivos para nuestro tipo de piel o no son adecuados. Así que si vamos a hacernos con uno debemos saber que existen diversos tipos según el tipo de cutis: graso, seco, sensible…, así que escoge el adecuado y como consejo te diría que te asegures de que no tenga demasiado alcohol en su formulación o directamente que no lo contenga, que sea suave. Impregna un disco de algodón con él y pásalo suavemente por el rostro evitando las zonas sensibles.
  3. A continuación pasaríamos a hidratar la piel. Un primer paso y que muchos nos saltamos es aplicar sérum. El sérum es un producto de textura líquida, de rápida absorción, que penetra hasta las capas más profundas de la piel y contiene activos a muy alta concentración. El inconveniente es que suelen tener un precio muy elevado, pero si puedes hacerte con uno ya verás qué diferencia. A su favor diré que con muy pocas gotitas aplicadas en el rostro ejerciendo pequeñas presiones es suficiente, por lo que cunde mucho. El siguiente paso es hidratar la piel con crema. Aquí es muy importante que tengamos un producto específico para el contorno de los ojos ya que esa piel es más fina y delicada y por tanto necesita unos cuidados específicos, y otra crema para el resto del rostro. Utiliza un contorno de ojos según las necesidades de tu ojera, puedes simplemente utilizar uno hidratante o uno con propiedades desfatigantes, antiarrugas… Aplícalo dando ligeros toquecitos con el dedo anular sobre el contorno del ojo, apóyate en el hueso y es muy importante que no restriegues el producto, es una zona muy delicada. En cuanto a la crema facial hidratante debe ser adecuada a tu tipo de piel, insisto mucho en ésto porque muchos de los problemas que podemos tener en nuestro cutis es por utilizar productos inadecuados. Así que escoge la crema según si tu piel es normal, mixta, grasa, seca, sensible o intolerante y una vez que sepas que es adecuada para tu cutis ya podrás escogerla con algún tipo de tratamiento adecuado para ti: antiedad, calmante o simplemente hidratante, entre otros. Si tienes la piel más bien grasa es probable que te sientas mejor con una cuya textura sea ligera o tipo gel, en cambio si es más bien seca seguramente agradecerás una textura un poco más espesa para que aguante bien la hidratación. Otra cuestión muy a tener en cuenta es que te asegures que tu crema de día contiene factor de protección solar, si no es así añade una gotita de éste a tu crema o utiliza una base de maquillaje que lo contenga.
  • De noche:
  1. Por la noche el primer paso es desmaquillarnos. Recomiendo dejar a un lado las toallitas desmaquillantes con las que muchas veces terminamos irritando la piel y cambiarlas por discos de algodón y algún tipo de desmaquillante. Puedes utilizar desde un desmaquillante convencional, a un agua micelar o simplemente desmaquillarte frotando el rostro suavemente con un aceite como el de coco por ejemplo. A mí personalmente me encanta el agua micelar, es muy respetuoso con la piel y la cuida. Pero si sueles llevar mucho maquillaje cualquier desmaquillante tradicional con base de aceite te facilitará mucho el trabajo, aunque también he de decir que ahora ya hay mucha variedad de aguas micelares y algunas son bifásicas con aceite incorporado. Incluso puedes hacer una doble limpieza que está ahora tan de moda y limpiarte primero con un producto con base oleosa y posteriormente con uno de base acuosa. Y si no te has maquillado al menos limpia tu piel con un disco de algodón impregnado en agua micelar.
  2. Si has utilizado agua micelar la mayoría no necesitan aclarado, pero si no es así o has utilizado otro desmaquillante o simplemente prefieres lavar el rostro a continuación hazlo de la forma ya explicada, con un gel limpiador específico.
  3. Y si quieres aplicar tónico éste es el momento.
  4. Para finalizar toca volver a hidratar la piel. Los pasos serían los mismos que en la rutina de día. Si no quieres utilizar el sérum dos veces al día te recomiendo al menos que lo utilices en la noche, que es cuando la piel se renueva y se regenera por lo que es un buen momento para aplicar productos que contengan principios activos más potentes que ayuden a promover una mayor renovación celular. Y a continuación el contorno de ojos y la crema hidratante que en este caso no necesita factor de protección solar obviamente, y si optas por utilizar una distinta a la de día, utiliza una más enriquecida por la noche por el mismo motivo comentado anteriormente.

Rutina semanal

Una vez a la semana además de la rutina diaria hago una rutina de limpieza y de hidratación en profundidad:

  1. De limpieza: mi opción preferida es hacer una mascarilla de arcilla verde. Puedes encontrar fácilmente la arcilla en herbolarios y simplemente tienes que añadir un poquito de agua y hacer una pasta, no utilices utensilios metálicos al hacer la mezcla para no alterar sus propiedades. También puedes comprarla ya hecha pero la primera opción es mucho más económica. La aplicas por todo el rostro librando el contorno de ojos y boca y cuando se seque aclaras con agua. Otra opción a esta mascarilla es utilizar un exfoliante, masajear suavemente el rostro con él y aclarar.
  2. De hidratación profunda: una vez que la piel está completamente limpia aplico una mascarilla hidratante. Las hay en formato crema espesa que se aplica abundantemente en el rostro o en formato de tejido (casi siempre celulosa) con la forma del rostro y empapado de producto . Tras haber probado ambos formatos me quedo con el segundo, se me hace que las mascarillas de tejido mantienen muy bien la hidratación, minimizan la evaporación del producto. Y si no quieres comprar una de ellas, siempre puedes hacer una casera pero de eso hablaremos otro día. De media las dejo actuar entre 20 y 30 minutos o lo que recomiende el fabricante. Transcurrido ese tiempo lo único que hay que hacer es retirar el exceso que pueda quedar en la piel con un disco de algodón.

Espero que esta sencilla rutina os ayude a mantener la piel hidratada y en buen estado.

 

 

 

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